lunes, 4 de febrero de 2013

José Piñeiro o el sereno semblante de la "juventud acumulada"

Estos días he tenido la oportunidad de coincidir de nuevo con José en algún acto público, y me dije ¡ esta vez sí que no se me escapa una pequeña entrevista!
Desde hace algunos años ejerce como Presidente de diferentes asociaciones de personas mayores, estando muy involucrado en el movimiento asociativo existente, preside  ASOGAPEN (Asoc. Galega de Persoas Maiores, Xubilados e Pensionistas), FEAMPO (Asociación de Mayores de la provincia de Pontevedra), CO.GA.MA. (Confederación Gallega de Organización de Mayores), y es vocal suplente en el Consejo Estatal de Personas Mayores con sede en Madrid. Sus fines y objetivos comunes se basan en  la lucha por los derechos y la mejora de la calidad de vida de las personas mayores a todos los niveles,  además de ofrecerles a mayores y sus familias algunos servicios.


Precisamente nació en Moaña, donde resido actualmente, un pequeño pueblo marinero  cercano a Vigo pero que mucho ha cambiado desde entonces, despues de "86 años y medio", como él dice.
Nació en el seno de una familia de clase media, donde su padre era patrón de un barco de pesca, su madre pasó por 20 embarazos de los cuales 13 niños se criaron y salieron adelante....que tiempos ¿eh?
Compruebo que ya desde pequeño sentía afición por la representación y el asociacionismo, ya con 14 años lideraba el grupo de Acción Católica y era jefe de Valillas (el "ejército" infantil propio de la época franquista).
Despues de estudiar hasta el Bachiller de entonces , algunos trabajos administrativos y cumplir el servicio militar, acaba por emigrar y pasa en Montevideo (Uruguay), buena parte de su vida, casándose allí y llegando a ocupar la gerencia de la empresa  Ford, en fin, lo que se dice cumpliendo el llamado "sueño americano". Despues de 45 años en ese país deciden volver ya que también su hija se establece de nuevo en  España y les pareció que estaba mejor el país, comenzando nuevos negocios relacionados con el sector automovilístico en la provincia, a lo largo de su vida sigue participando en otros foros este sociable e inquieto hombre.
Mantiene una salud envidiable, pero lo que quizás me llame mas la atención es su serenidad, la paz interior que transmite, pocas cosas lo deben alterar ya, y puede ser lo que le lleva  a confesar  con orgullo que "se siente en el mejor momento de su vida".
Resulta un auténtico placer escucharle,  mientras me comenta sabrosas anécdotas llenas de sabiduría y experiencia...se nos pasan las horas, ¡tendremos que tomar un café otro día y seguir disfrutando de nuestra amena charla!

3 comentarios:

  1. Me parece muy interesante tu artículo pues en nuestra sociedad se tiende a tener un estereotipo de la persona mayor, solitaria, viendo televisión y recibiendo muy de tarde en tarde la visita de algún familiar y José Piñeiro es un hombre que sigue entregando de sí a la sociedad y por lo tanto abre nuevas posibilidades a quienes pueden tender a creer que llegar a mayor sólo tiene un camino...

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  2. ¡ Por supuesto Mary, y cada vez serán mas! por un lado tambien es verdad que hay que apoyar su mayor visibilidad para que se conozca otra forma de envejecer!! saludos

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  3. Es cierto, es responsabilidad de todos, dar oportunidad a nuestros mayores de aportar a la sociedad. Muchos no deciden individualmente qué han de hacer a partir de cierta edad o condición, sencillamente pasan a formar parte de la "tercera edad" como término, a mi gusto, despectivo, sin tener en cuenta la individualidad ni la enorme fuente de conocimiento, sensatez, y sabiduría que pueden aportar. Ellos son parte de nosotros y nosotros de ellos, somos un gran equipo que, como tal , ha de colaborar para el fin común de la "mejora continua" social, individual y cultural. En mi humilde opinión...

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